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Hernando Colón y el Humanismo

 

Erasmo  de  Rotterdam 'Antibarbarorum liber'. (Basilea, 1520). Anot. ms. en p. 8 en la que aparece la dedicatoria de Erasmo a Hdo. Colón y la adición de este último advirtiendo que las dos primeras líneas son las formadas de letra de Erasmo.  El siglo XVI, estimulado por la idea de renacer, está cruzado por conceptos innovadores nacidos de una tradición. Recuperar era muy importante. Todas las grandes figuras humanistas perciben que el tiempo que les ha tocado vivir es especial: un tiempo en el que la humanidad, retorna a sus orígenes, una renovación total que le permite recobrar la fuerza, el ímpetu que sólo es posible encontrar en el principio. El hombre del renacimiento es eminentemente activo: intenta, prueba, experimenta, construye, impulsado por una ansiedad de búsqueda que lo lleva a poner en discusión y someter a verificación las certezas consagradas por la tradición secular. Este espíritu de libertad, de apertura, constituye la condición para la revolución copernicana y todos los grandes descubrimientos de la época.

En este ambiente humanista, Hernando Colón se destaca como un grande de este movimiento cultivando los autores latinos en una doble o triple vertiente, pues aparte de reunir en su librería centenares de libros clásicos manuscritos e impresos, catalogó y extractó muchos de ellos y lo hizo siempre en lenguaje latino muy correcto.

D. Hernando tuvo una estrecha amistad con notables pensadores y escritores de su época, muchos de los cuales visitaron su casa-palacio de la Puerta de Goles en Sevilla. Allí trabajaron en su biblioteca, dejando en sus obras testimonios muy elocuentes de la cantidad y calidad de los fondos recogidos por su huésped. Desde Juan Vaseo (estuvo al frente de la biblioteca) hasta Nicolás Clenardo quien al visitar la casa, califica a la biblioteca de completísima, Gonzalo Fernández de Oviedo, Florián de Ocampo, Juan de Mal Lara, Francisco López de Gomara, García Matamoros o Gonzalo Argote de Molina.

Durante las últimas décadas del siglo XV se habían desarrollado en los reinos hispánicos fecundos y poderosos movimientos humanísticos y religiosos, siendo una de sus figuras más representativas Antonio de Nebrija (Gramática). Fué en este nuevo ambiente cuando, el 7 de octubre de 1520, Erasmo recibió en Lovaina la visita de Hernando Colón, a quien obsequió con un ejemplar de su reciente Antibarbarorum liber.. El hijo del descubridor había encontrado en Erasmo su ídolo personal.

Los hombres que estuvieron más cerca de Hernando Colón a nivel intelectual, no dejan de transmitirnos la idea de que la grandeza de la Biblioteca Fernandina residía sin duda en dos extremos: el elevado número de obras y los instrumentos de consulta a disposición de los usuarios para la rápida y segura consulta.

El humanismo de don Hernando queda patente en el catálogo de la biblioteca. De modo general, nos da la idea de una colección medieval, con mucha influencia teológica y eclesiástica, ( relacionado con el cardenal Cisneros (Biblia Políglota)] incluso con numerosísimos libros de piedad y opúsculos devotos, en la que no faltan los autores y filósofos de la antigüedad greco-romana, los esoteristas y teósofos, a la par que las obras de cultura general, y los tratados de matemáticas, medicina, cosmografía y geografía disponibles en ese entonces, ya que hay que tener muy en cuenta para cualquier valoración, que las obras impresas eran muy escasas en aquella época, y en muchos casos las ediciones de los primeros incunables apenas superaban en número a la de ciertos manuscritos.

 

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Institución Colombina
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